El Juzgado Federal N° 2 de Córdoba, a cargo del magistrado Alejandro Sánchez Freites, dictó el procesamiento con prisión preventiva para Gerardo Renee Bastos, conocido como «Maestro Lucidor Flores» y líder espiritual de la comunidad «Casa Mama» de San Marcos Sierras. La resolución, emitida hace aproximadamente un mes, imputa formalmente a Bastos por graves delitos que incluyen la trata de personas con fines de servidumbre y abuso sexual con acceso carnal continuado, ambos agravados por la condición de ministro de un culto.
La causa federal se encuadra específicamente como «trata de personas con la finalidad de reducir o mantener a una persona en condición de servidumbre», una figura agravada por haber mediado engaño, abuso de la situación de vulnerabilidad y por la explotación consumada. El juez Sánchez Freites también procesó a Bastos en concurso real con el delito de «abuso sexual con acceso carnal continuado», agravado por haber sido cometido por un ministro de un culto.
La investigación detalla que Bastos habría utilizado su autoridad espiritual para someter a una víctima de nacionalidad brasileña, creando una dinámica de servidumbre a través de la coerción psicológica.
Explotación y coacción espiritual
Según la denuncia, que se remonta a años atrás y que se inició como una causa de violencia familiar antes de pasar a la justicia federal, el sometimiento comenzó con rituales de iniciación que inducían a la víctima a la dependencia.
El testimonio de la mujer brasileña reveló un patrón de abuso donde los contactos sexuales eran justificados por el líder como un «servicio al maestro» o actos de purificación espiritual, en el marco distorsionado de las prácticas de la comunidad. La negativa, según la investigación, era interpretada como una “resistencia egoica”. Correos electrónicos y otras pruebas consolidaron la hipótesis de la fiscalía.
La complejidad del caso se incrementó con el componente transnacional, que incluyó el traslado de la víctima desde Brasil a la sede de «Casa Mama» en San Marcos Sierras. Además, la mujer fue instada a formar pareja con el hijo del líder, con quien tuvo una hija.
La resolución judicial incluye un embargo sobre los bienes de Bastos y consolida la posición de la justicia federal sobre la gravedad de los hechos. Hasta el momento, Gerardo Renee Bastos es el único imputado formalmente. Se espera que el procesamiento y la prisión preventiva permitan a la justicia profundizar en los mecanismos de captación y explotación utilizados en la comunidad, sentando un precedente en la judicialización de delitos donde la explotación espiritual y sexual se entrelazan.
