La cantante Gladys “La Bomba” Tucumana confirmó que demandará a la producción del reality Gran Hermano tras denunciar la desaparición de diversas pertenencias durante su estadía en la casa. El reclamo central de la artista radica en el extravío de una pulsera de incalculable valor sentimental que pertenecía a su difunto esposo, Luciano Ojeda, además de la pérdida de indumentaria exclusiva utilizada para sus shows.
La intérprete, quien formó parte de la edición especial del ciclo durante un mes antes de retirarse por voluntad propia, manifestó su profundo malestar por la falta de respuestas oficiales ante sus reiterados reclamos. Según sus recientes declaraciones públicas, tras agotar las instancias de diálogo y recibir información de que sus espacios privados habrían sido manipulados por otros competidores, decidió delegar la situación en manos de un abogado.
Además de revelar su descontento con la hostilidad y la convivencia dentro del certamen, la artista confirmó que no fue invitada a la inminente emisión final del programa. Lejos de buscar un rédito económico, la cantante aprovechó la oportunidad para hacer un pedido público y apelar a la empatía, con el único objetivo de recuperar el recuerdo invaluable de su marido fallecido.
