La Justicia argentina dictó un embargo preventivo sobre la propiedad del futbolista Mauro Icardi valuada en 2.745.000 dólares, en el marco de una medida cautelar por alimentos futuros solicitada por la abogada Ana Rosenfeld en representación de su expareja, Wanda Nara.
Tras la resolución emitida por el juez Adrián Hagopian en aplicación del Código Civil y Comercial, el delantero difundió un duro descargo a través de sus redes sociales en el que cuestionó la imparcialidad del magistrado, desestimó el impacto financiero del fallo sobre su patrimonio y acusó a las partes de intentar forzar una división patrimonial encubierta bajo la figura de la manutención de sus hijas.
Mientras Icardi anticipó que apelará la medida ante la Cámara y reclamará la restitución de bienes en la justicia italiana, el tribunal deberá analizar la situación económica de ambos progenitores para fijar el monto definitivo de la cuota alimentaria.

