La investigación por el homicidio de Lautaro Córdoba, de 16 años, ocurrido en la zona rural de Higueras Viejas, cerca de Copacabana departamento Ischilín, incorporaría un testimonio que podría resultar clave para reconstruir cómo se desarrollaron los hechos.
Según información que trascendió, una de las hijas de Hermenegildo Acosta, detenido por el crimen, habría relatado ante una asistente social que se encontraba en la vivienda al momento de la agresión.
De acuerdo con su testimonio, la niña se habría escondido debajo de una cama mientras su padre golpeaba a su hermano. Permaneció allí hasta que escuchó un ruido muy fuerte, según habría contado durante la asistencia recibida posteriormente.
El relato es considerado de importancia, ya que podría aportar elementos sobre los momentos previos y el desarrollo de la agresión que terminó con la muerte del adolescente.
Tras lo ocurrido, una de las enfermeras que atendió a la menor en el hospital le habría proporcionado ropa perteneciente a sus propias hijas, para que pudiera higienizarse y cambiarse.
Por otra parte, mientras Acosta permanecía inicialmente en el hospital, habría mantenido una conversación con médicos de la guardia en la que manifestó que “una bruja le dijo que lo mate”, de acuerdo con lo que trascendió sobre sus dichos.
Finalmente, según información que trascendió, la madre y la niña habrían sido trasladadas a un hogar de resguardo en Cruz del Eje.
La causa continúa bajo investigación de la Fiscalía.
