Un millonario asalto perpetrado a fines de enero contra un prestamista de Jesús María disparó una de las investigaciones criminales más complejas del último tiempo en la provincia, la cual culminó en las últimas horas con la desarticulación de una peligrosa organización delictiva de enorme poder económico.
Tras el golpe inicial, donde los criminales lograron alzarse con un botín de 120 millones de pesos, la Fiscalía de Instrucción a cargo del Fiscal Guillermo Monti comenzó a rastrear los hilos de una red que evidenció una logística sumamente sofisticada.
La respuesta judicial se tradujo en un megaoperativo interprovincial sin precedentes que demandó la coordinación de la Policía de la Provincia de Córdoba con la Policía de Investigaciones de Santa Fe y la Policía de la Provincia de Buenos Aires. En un despliegue simultáneo, las fuerzas de seguridad irrumpieron en más de cuarenta domicilios ubicados en la capital cordobesa y en distintas localidades del interior provincial, logrando la captura de trece personas, entre las que se encuentran once hombres y dos mujeres. Durante los exhaustivos registros, los uniformados secuestraron doce vehículos de alta gama y motocicletas, armas de fuego con numerosas municiones de diversos calibres, joyas, dispositivos electrónicos de avanzada como drones y teléfonos celulares, y abultadas sumas de dinero tanto en moneda nacional como extranjera.
Asimismo, las autoridades incautaron inhibidores de alarmas y dispositivos tecnológicos de interferencia Flipper, herramientas clave que la organización utilizaba para vulnerar sistemas de seguridad y perpetrar sus ataques. El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, confirmó que la pesquisa sigue abierta y que el análisis de los teléfonos secuestrados podría derivar en nuevas detenciones en las próximas semanas.
