En la madrugada del domingo, personal policial intervino en un caso de desobediencia a una orden judicial vinculada a un conflicto de violencia familiar. Una mujer de 32 años informó que su expareja, un hombre de 45 años con quien posee una orden de restricción, se encontraba en el patio trasero de su domicilio.
Con autorización de la damnificada, los efectivos ingresaron al lugar y encontraron al individuo, quien coincidía con las características descritas. De inmediato, se procedió a su aprehensión y traslado a la dependencia policial, quedando a disposición de las autoridades judiciales correspondientes.
Horas más tarde, en la noche, la policía detuvo a un hombre de 37 años que protagonizaba un episodio de desórdenes públicos. El sujeto, aparentemente en estado de ebriedad, se comportaba de manera escandalosa e incitaba a iniciar una pelea, representando un riesgo tanto para su propia seguridad como para la de terceros.
Los agentes intervinieron para controlar la situación, cesando la acción peligrosa y trasladando al individuo a la comisaría, donde quedó a disposición de la justicia.
