El buen descanso es una de las patas que sostiene la vida saludable. El sueño es clave para la salud del organismo, el bienestar y para la encarar el día con energía. En ese último aspecto, los cronotipos, búho o alondra, pueden marcar diferencias, según un estudio publicado recientemente.
El cronotipo son las variaciones que experimenta nuestro ritmos circadianos endógenos, nuestra especie de “reloj interno”. En gran parte está determinado por los genes, pero los factores ambientales, como la exposición a la luz del día, los horarios de trabajo y la vida familiar también pueden influir en él.
un estudio publicado en Occupational & Environmental Medicine, del British Medical Journal (BMJ), midió cómo esos cronotipos pueden influir en el rendimiento laboral. Los investigadores del Centro para la investigación de la salud durante el curso de la vida, de la Universidad de Oulu, en Finlandia, hallaron que los búhos pueden tener el doble de probabilidades que las alondras de tener un desempeño inferior en el trabajo y de correr un mayor riesgo de jubilación anticipada debido a una discapacidad.
La alondra es un ave diurna, de esas que nos despiertan si tenemos la suerte de estar rodeados de naturaleza. Tiene un comportamiento marcadamente matutino comenzando su día con la primera claridad del día y terminándola al inicio del ocaso.
Una persona “alondra” de tipo matutino muestra picos más tempranos de varias variables psicofisiológicas y cumple las tres características siguientes:
- Se despierta fácilmente temprano en la mañana
- Desayuna muy bien después de despertar
- Tiene su máximo nivel de energía por la mañana.
Búho: tipo vespertino
Al contrario que la alondra, el búho es un ave nocturna. Si a un búho le haces madrugar le echará sal al café en lugar de azúcar, derramará la leche… Pero en la tarde-noche tiene mucha más energía que la alondra, siendo su hora óptima para cazar y realizar sus tareas.
Una persona “búho” de tipo vespertino muestra picos más tardíos de varias variables psicofisiológicas y cumple las tres características siguientes:
- Tiene que despertarse con despertador si quiere madrugar, y si no pone el despertador se levanta alrededor del mediodía.
- Desayuna unas horas después de despertarse
- Tiene su máximo nivel de energía por la tarde-noche.
