La compañía de biotecnología Colossal Biosciences, reconocida mundialmente por sus ambiciosos proyectos orientados a la desextinción de especies, generó un fuerte impacto en la comunidad científica al anunciar el nacimiento de veintiséis pollitos desarrollados dentro de un entorno completamente artificial. Los ejemplares lograron romper el cascarón y nacer a partir de una estructura reticular impresa en tecnología 3D, diseñada específicamente para emular las funciones biológicas de una cáscara de huevo convencional.
El innovador sistema de incubación artificial consta de dos piezas fundamentales: una membrana semipermeable fabricada a base de silicona que se aloja dentro de una estructura hexagonal rígida. Este diseño tiene como objetivo replicar con exactitud el intercambio de gases que ocurre en la naturaleza, permitiendo el ingreso controlado de oxígeno hacia el embrión al mismo tiempo que retiene la humedad necesaria y bloquea el paso de agentes contaminantes externos. Para lograr el nacimiento, los especialistas transfirieron embriones procedentes de huevos reales de gallina previamente fertilizados hacia estas innovadoras cubiertas de ingeniería.
Desde la firma biotecnológica celebraron el hito como un desarrollo libre de cáscaras naturales y de la intervención directa de gallinas durante el proceso de incubación, asegurando que este dispositivo permite el desarrollo completo de aves fuera de su entorno biológico habitual. Los directivos explicaron que el objetivo final de este avance es aplicarlo en la incubación de grandes aves extinguidas, como el moa gigante de la Isla Sur de Nueva Zelanda, una especie desaparecida hacia el año 1500 cuyos huevos eran ochenta veces más grandes que los de una gallina actual, lo que imposibilita que un ave viva pueda empollarlos en la actualidad.

El anuncio despertó inmediatas posiciones encontradas y escepticismo entre diversos científicos independientes del sector. Si bien la comunidad académica reconoció que la tecnología obtenida resulta sumamente impresionante desde el punto de vista de la ingeniería, advirtieron que el dispositivo carece todavía de componentes biológicos cruciales, tales como los órganos internos del huevo que nutren, estabilizan y eliminan los desechos del pollito en crecimiento. Asimismo, los críticos volvieron a poner en duda la viabilidad de los objetivos de la empresa, señalando que la idea de revivir por completo animales extintos resulta una meta prácticamente imposible con los conocimientos actuales.

