La cifra oficial de fallecidos por los devastadores terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela ascendió a 5.208, según el último balance actualizado por el Gobierno caribeño. A casi un mes de la catástrofe provocada por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, el reporte mantiene congelado el número de heridos en 16.740 y el de rescatados con vida en 6.462 por tercer día consecutivo, un indicador de que las tareas de emergencia se concentran ahora de forma definitiva en la recuperación de cuerpos entre las estructuras colapsadas. En paralelo, la situación humanitaria se agudiza con un récord de 23.820 personas alojadas en 107 campamentos transitorios, siendo el estado de La Guaira el epicentro de la crisis al concentrar casi la mitad de los damnificados nacionales.
El impacto material en la infraestructura es masivo, registrándose 190 edificios completamente destruidos y cientos de construcciones con daños graves, lo que llevó a la ONU a estimar las pérdidas físicas directas en unos 37.000 millones de dólares. Mientras el sistema de salud ya atendió a casi 40.000 pacientes y las réplicas continúan sumando tensión con 1.388 eventos registrados, el Gobierno venezolano dio inicio formal a la fase de reconstrucción con más de 9.000 viviendas en proceso de reparación. En las zonas más afectadas permanece un importante despliegue logístico internacional y local para garantizar la distribución de millones de litros de agua potable y miles de toneladas de alimentos a la población afectada.
