En lo que fue la última sesión del año 2025, la Legislatura de Córdoba sancionó una serie de modificaciones sustanciales a la Ley 10.326 del Código de Convivencia Ciudadana. La reforma, aprobada durante la 25ª sesión ordinaria, endurece las sanciones para diversas infracciones, aunque dejó para el inicio del ciclo legislativo 2026 los temas más polémicos, como la regulación de los cuidacoches y limpiavidrios, tras las observaciones planteadas por diversos sectores, entre ellos la Pastoral Social de la Iglesia Católica.
Uno de los puntos centrales de la nueva normativa es el combate a las fiestas clandestinas. A partir de ahora, los organizadores enfrentarán sanciones más severas que incluyen el decomiso de bienes utilizados para el evento, tales como consolas de sonido, parlantes y bebidas. En la misma línea de seguridad pública, se otorgaron nuevas facultades al personal de seguridad en locales de diversión nocturna, quienes deberán aprehender a infractores en casos de disturbios, tocamientos indecorosos o riñas, dando aviso inmediato a la fuerza policial.
La actualización del Código también extiende la protección a los agentes públicos. A las sanciones ya vigentes por agredir a docentes y personal de salud, ahora se suman penalidades por ataques contra miembros de las fuerzas de seguridad y otros empleados del Estado en ejercicio de sus funciones. Asimismo, se incorporaron nuevas figuras para sancionar conductas sospechosas en motocicletas, como el ocultamiento de patentes o el seguimiento persistente de transeúntes sin motivo justificado.
Un cambio filosófico importante en la ley es la incorporación de la “dimensión restaurativa” y una mirada “victimocéntrica”, que busca priorizar la reparación del daño a la víctima por sobre el castigo administrativo. Además, se introdujo formalmente la figura de la “reiterancia”, que permite sancionar con mayor dureza a quienes cometan nuevas infracciones antes de que sus sentencias previas queden firmes, buscando frenar la reincidencia en faltas menores.
Finalmente, y tras un acuerdo en la Comisión de Seguridad, se decidió que el debate sobre la prohibición de los “naranjitas”, los limpiavidrios en los semáforos, el carnet de vacunación obligatorio y las restricciones de acompañantes en motos continuará a partir de febrero de 2026. Según indicaron los legisladores oficialistas, la intención es lograr el mayor consenso posible para garantizar que estas regulaciones, que impactan directamente en la paz social y la violencia urbana, cuenten con la legitimidad necesaria para su aplicación.
