En la noche del martes, un joven de 17 años ingresó al Hospital Vicente Agüero de Jesús María, por sus propios medios, con quemaduras severas en la cara y los brazos.
Las quemaduras se habrían producido mientras trabajaba en un peladero de chanchos de la zona, cuando manipulaba una garrafa con un encendedor que lanzó una llama que lo afectó.
Debido a la gravedad de las quemaduras, especialmente en la cara, que le comprometieron las vías aéreas, los médicos decidieron intubarlo y sedarlo para protegerlo.
Posteriormente, fue trasladado al Instituto del Quemado en Córdoba en donde se encuentra internado en terapia intensiva.
