Jennifer Raymondo, la joven de 30 años que los primeros días del mes de enero fue noticia por haber asesinado a su padre biológico en la localidad de Almafuerte, recuperó su libertad y pasó por los estudios de Estación FM para contar en primera persona el calvario que le tocó vivir. En un testimonio desgarrador, Jenni, recordó cuando comenzaron los abusos por parte de su progenitor hasta el momento en que decidió terminar con la vida de este hombre.
El caso, que recayó en una fiscalía de Río Tercero, generó conmoción en todo el país y con el transcurso de los días y la investigación se pudo comprobar fehacientemente que Jenni había actuado bajo emoción violenta, a raíz de los sistemáticos abusos sexuales y violencia que recibía por parte de su padre, es por ello que la justicia decidió dejarla en libertad y esperar a que llegue el momento del juicio.
El caso
El homicidio ocurrió el 2 de enero en una zona rural de la localidad Almafuerte, cuando Jennifer Raymondo, hirió a su padre Atilio, de 63 años, con una arma blanca a la altura de la espalda. Ella misma llamó a la ambulancia y confesó el crimen. Su hermano aseguró encontrarla sentada con manchas de sangre a la altura del estómago.
Al llegar el servicio de emergencias, el hombre continuaba con vida, pero murió poco después de llegar al hospital. Desde entonces, Jennifer permanecía detenida.
La causa quedó en manos del fiscal de Río Tercero, Alejandro Carballo, quien la imputó por el delito de homicidio calificado por el vínculo, cargo que prevé una pena a prisión perpetua. Sin embargo, Carballo moderó la acusación luego de establecer que el crimen encuadra dentro de la carátula de “emoción violenta”, por lo que Jennifer fue liberada, aunque continuará imputada. Ahora, la condena que podría enfrentar sería de entre 10 a 25 años.

