La Municipalidad de San José de la Dormida encaró arreglos en dos sitios que son íconos de la localidad: el viejo tanque de agua del centro y el Museo Regional Sanavirón.
En el tanque, en desuso hace muchos años y viejo emblema del sistema de distribución de agua por gravedad, se está realizando hidrolavado con aplicación de cloro, para luego revestir y proteger también la estructura.
El tanque en sí será pintado y tendrá el escudo de La Dormida, con la idea de conservarlo como un sitio ligado a la imagen histórica del pueblo.
Por su parte, en el Museo se están reparando los sectores que tiempo atrás fueron vandalizados con roturas de vidrios y aberturas, y también con pintadas de frases obscenas.
También se están mejorando paredes que tenían humedad, para luego pintarlas.

