La investigación por el brutal doble femicidio de Luna Giardina y su madre, Mariel Zamudio, dio un giro estremecedor este martes con la muerte de Martín Sebastián Palacios, el chofer que había sido contactado por Pablo Laurta para viajar a la provincia. El cuerpo de Palacios fue hallado desmembrado en la zona de Estación Yeruá, en proximidades de Concordia.
Con este nuevo y trágico desenlace, Laurta, quien ya estaba detenido, ahora es investigado por tres asesinatos: el de su expareja, el de su exsuegra y el del remisero.
El ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, confirmó en conferencia de prensa que el cuerpo encontrado “corresponde en un 99% a Martín Palacios”. Si bien aún faltan los miembros superiores y la cabeza, la policía científica trabaja en el cotejo de los tatuajes del torso del cadáver y se ha ordenado una autopsia y un eventual ADN para la confirmación final.
Roncaglia describió a Laurta como una “verdadera mente criminal metódica” que “manejó todas las variables” y actuó con “plena conciencia de los delitos que iba a cometer”. Según el funcionario, los crímenes “obedecieron a un plan” que el acusado gestó desde Uruguay.
A través de las cámaras de seguridad, se pudo reconstruir parte del macabro episodio, gracias a que se detectó el vehículo Toyota de Palacios, que luego apareció incendiado en las afueras de Córdoba, en Villa Retiro.
El ministro anticipó que este miércoles Laurta será trasladado de Gualeguaychú a Concordia para ser indagado por la desaparición del chofer y, posteriormente, será llevado a Córdoba por el doble femicidio. Laurta, de nacionalidad uruguaya, permanece detenido en Gualeguaychú luego de un intento de escape.
Martín Palacios, de 49 años, era dueño de una remisería de alta gama en San Salvador y se encontraba desaparecido desde el 7 de octubre. Su familia había realizado la denuncia al perder contacto con él.
La última imagen que se tenía de Palacios lo mostraba junto a Laurta en las cámaras de seguridad de la terminal de Concordia. Su abogada y amiga, Sonia Gómez, señaló que Palacios había salido con bermudas y musculosa, algo “totalmente inusual” para él, que siempre se presentaba de manera formal. La sospecha de los investigadores es que Laurta se ganó su confianza con viajes anteriores y aprovechó esa relación para concretar el traslado que terminó en tragedia.
