Una semana después de dirigir la controversial final de la Copa del Mundo entre Argentina y España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el árbitro esloveno Slavko Vincic anunció su retiro definitivo del arbitraje a los 46 años.
La noticia fue confirmada oficialmente por la Asociación Eslovena de Fútbol, destacando que el juez oriundo de Maribor alcanzó el hito de ser el primer colegiado de su país en arbitrar una final mundialista.
Su despedida del fútbol profesional se da en medio de fuertes cuestionamientos por parte de la prensa y los hinchas argentinos debido a sus polémicas decisiones durante el encuentro, como la amonestación y posterior expulsión de Enzo Fernández y su pasividad ante los cruces entre jugadores. Pese a las críticas, la IFFHS lo reconoció como el mejor árbitro del certamen, cerrando así una extensa trayectoria internacional que incluyó finales de Champions League y Europa League.
