El aberrante caso de grooming y extorsión por videos sexuales que involucró a 12 menores de edad en Deán Funes y que conmocionó a todo el norte cordobés sumó novedades cruciales en las últimas horas. La Justicia detectó graves fallas en las condiciones de detención del principal imputado, lo que obligó a tomar medidas de seguridad urgentes.
La Fiscalía de Instrucción de Deán Funes, liderada por la fiscal Analía Cepede, solicitó formalmente el cambio inmediato de complejo carcelario para el único detenido de la causa.
De acuerdo a los informes que maneja la fiscalía local, el acusado —quien se encuentra alojado en un establecimiento penitenciario de la localidad bonaerense de Lanús— continuaba teniendo acceso a teléfonos celulares y a internet.
Esta alarmante situación encendió las luces de alerta en los investigadores. Desde el entorno judicial señalaron que la conectividad con la que contaba el recluso en el penal de Buenos Aires representaba un riesgo latente, ya que le habría permitido continuar operando bajo la misma modalidad virtual y captando víctimas de manera similar a lo ocurrido en Deán Funes.
Por otra parte, se confirmó un avance clave en la competencia judicial del expediente: a partir de ahora, el caso se le entregará íntegramente a la fiscalía de Deán Funes.
Asimismo, la fiscal Cepede ratificó que se llevará a cabo un interrogatorio formal mediante la plataforma virtual Zoom con el detenido, paso procesal indispensable a la espera de la elevación de la causa a juicio de manera inminente.
