La Cámara Criminal y Correccional de Cruz del Eje condenó este miércoles al excomisario Diego Bracamonte a la pena de 13 años y 10 meses de prisión tras un juicio abreviado en el que el exjefe de la Departamental Punilla Norte admitió su culpabilidad.
El exjefe policial fue hallado responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, promoción de la corrupción sexual agravada, desobediencia a la autoridad y amenazas agravadas, hechos cometidos en perjuicio de integrantes de su círculo familiar directo.
Bracamonte, quien se encontraba detenido desde octubre de 2024 a raíz de una denuncia por violencia de género, optó por reconocer los cargos en el inicio del debate oral pese a que su defensa los había negado inicialmente.
El tribunal dispuso que el condenado cumpla su sentencia en el establecimiento penitenciario de Bouwer. La situación procesal del excomisario se había agravado durante el periodo de prisión preventiva, cuando se sumaron los testimonios y pruebas que derivaron en las acusaciones por integridad sexual.
La figura de Bracamonte ya había estado rodeada de controversia en el ámbito público antes de esta condena. El excomisario inspector fue pasado a retiro meses después de la muerte de Jonatan Romo, ocurrida en julio de 2022 en la comisaría de La Falda tras un operativo policial. Asimismo, su desempeño fue duramente cuestionado por la familia de Cecilia Basaldúa, la mujer asesinada en Capilla del Monte en 2020.
Bracamonte tuvo un rol central en la investigación inicial de dicho femicidio que derivó en la detención de un joven que, años después, fue absuelto por falta de pruebas, lo que alimentó las críticas hacia la gestión del entonces jefe policial en el norte de Punilla.
