En el marco de una investigación judicial iniciada la semana pasada, un hombre mayor de edad se presentó durante la mañana de este martes en la sede policial de Cañada de Luque para realizar la entrega espontánea y voluntaria de un cuchillo de aproximadamente 26 centímetros de largo. El procedimiento, dispuesto por la Fiscalía interviniente, se vincula directamente con una denuncia formulada el pasado jueves por el director del IPEA 113, tras una serie de sucesos que alteraron la convivencia y la seguridad de la institución educativa.
El conflicto que motivó la intervención policial se remonta a dos semanas atrás, cuando una disputa entre dos alumnos derivó en una presunta amenaza con un arma blanca. Aunque inicialmente la escuela abordó la situación mediante protocolos internos, la dirección decidió judicializar el hecho para resguardar la integridad de la comunidad escolar. A este incidente se sumó la reciente circulación de rumores entre el alumnado sobre un posible ataque armado, lo que generó un clima de incertidumbre y temor entre padres y docentes, a pesar de no haberse hallado evidencias materiales de tales intenciones dentro del edificio.
Actualmente, el personal de la Departamental Totoral y la Fiscalía de Instrucción de Jesús María trabajan de manera conjunta para esclarecer el origen de las versiones y determinar las responsabilidades correspondientes. Mientras se avanza en la investigación de los menores involucrados, las autoridades mantienen guardias preventivas en el establecimiento para garantizar la normalidad de las actividades y llevar tranquilidad a los vecinos de la localidad.
