La Legislatura de Misiones rechazó este jueves la renuncia del diputado provincial Germán Kiczka, quien es investigado por la distribución de material de abuso sexual infantil. Además, le quitó los fueros, permitiendo así que la Justicia emita una orden de detención en su contra. Kiczka, vinculado políticamente a Pedro Puerta, hijo del exgobernador Ramón Puerta, no estuvo presente en la sesión y su paradero es desconocido, lo que llevó a las autoridades a emitir una orden de captura en la ciudad de Apóstoles.
El intento de renuncia de Kiczka, presentado durante el receso legislativo, fue rechazado por unanimidad, y su desafuero fue aprobado pasadas las 18:30. Con la notificación del desafuero, la Justicia ordenó un allanamiento y la detención del diputado en Apóstoles. De no ser encontrado, se emitirá una orden de captura nacional e internacional.
Durante la sesión, la diputada Anazul Centeno, del bloque oficialista, expresó dudas sobre la autenticidad de la firma en la nota que justificaba la ausencia de Kiczka en la sesión. Centeno defendió la decisión de no aceptar la renuncia del legislador, argumentando que “los ojos del país están puestos en esta sesión” y que la renuncia sería “lo más fácil, pero no el camino correcto”.
El presidente del bloque del Frente Renovador, Martín Cesino, propuso la creación de una comisión especial para investigar la conducta de Kiczka, lo que fue aprobado por unanimidad. Esta comisión tendrá la facultad de solicitar informes, citar testigos y presentar conclusiones a la Legislatura.
Pedro Puerta, en un intento de distanciarse de la situación, había tuiteado el miércoles reafirmando su apoyo a la justicia y la investigación, y pidió la renuncia de Kiczka para que enfrentara el proceso como un ciudadano común.
En la investigación también está involucrado el hermano de Germán Kiczka, Sebastián, quien actualmente se encuentra prófugo. La policía de Misiones ha estado vigilando la casa de Sebastián, quien fue visto por última vez el martes.
El pedido de detención de ambos hermanos fue solicitado por la fiscal Silvia Barronis y respaldado por el juez de la causa. Según la investigación, se encontraron 603 archivos multimedia con contenido de explotación sexual infantil en los dispositivos electrónicos de los hermanos. Además, en la notebook de Germán Kiczka, se halló una carpeta con material de abuso sexual infantil y una aplicación para compartir archivos a través de internet.
La causa contra Kiczka y su familia comenzó en febrero pasado, luego de que el Centro Internacional de Niños Desaparecidos y Explotados y la Coalición de Rescate Infantil de Estados Unidos emitieran una alerta sobre la distribución de material a través de redes P2P. Dado que los videos involucraban a menores de 13 años, los hermanos Kiczka podrían enfrentar penas de entre cuatro y ocho años de prisión.
