Una tarde de capacitación y mantenimiento en el cuartel de Bomberos Voluntarios de Jesús María se vio interrumpida el sábado pasado, cuando una familia llegó de urgencia pidiendo ayuda. El pie de su hija, una niña pequeña, había quedado aprisionado en una pieza de metal mientras jugaba.
El personal que se encontraba de guardia actuó con rapidez para tranquilizar a la familia y a la pequeña, mientras preparaban el equipo necesario para el rescate. Los bomberos conversaron con la niña y le obsequiaron algunos regalos para mantenerla calma durante la delicada operación.
Con gran precisión y minuciosidad, y tras varios minutos de un trabajo coordinado, el equipo de rescate logró liberar el pie de la niña sin causarle mayores lesiones.
Una vez a salvo, la pequeña, visiblemente más tranquila, agradeció a cada uno de los bomberos presentes con un emotivo abrazo, demostrando su gratitud por el profesionalismo y la calidez del personal que participó en el rescate.

