En la ciudad de Ponta Grossa, región de Campos Gerais, Brasil, salió a la luz un caso insólito luego de que se descubriera que un trabajador municipal, Luciano Gaspar Daru, fichaba su entrada y se retiraba de la oficina segundos después, sin cumplir con sus tareas laborales, durante casi dos años.
La situación fue detectada luego de que las autoridades municipales sospecharan de su comportamiento. Al revisar las cámaras de seguridad, se corroboró el increíble accionar del hombre, de 56 años. Las imágenes mostraban a Daru ingresando a la oficina por la puerta trasera, vestido de manera informal con pantalones cortos y ojotas. Permanecía apenas un minuto en el lugar para luego retirarse, repitiendo el mismo accionar al horario de salida para volver a fichar. Esta rutina se extendió desde agosto de 2023 hasta junio de 2025.
Luciano Gaspar Daru, quien contaba con 26 años de servicio en la municipalidad, se desempeñaba como técnico administrativo en la Secretaría Municipal de Finanzas desde 2023. Su horario de trabajo era de 12 a 18 horas, con un salario bruto superior a los 2300 reales.
La vestimenta inapropiada y las reiteradas ausencias del empleado comenzaron a llamar la atención de sus compañeros. En 2024, el ayuntamiento inició una investigación interna y, en 2025, remitió el caso a la Policía Civil.
El jefe de policía, Derick de Moura Jorge, informó que se imputó a Daru por el delito de introducir datos falsos en los sistemas informáticos de la administración pública para obtener un beneficio indebido. Este delito conlleva una pena de 2 a 12 años de prisión, además de una multa.
Durante su interrogatorio, el sospechoso confesó su accionar. A pesar de no haber desempeñado sus funciones, Daru continuó recibiendo su remuneración completa durante todo el período, acumulando un total de 33.000 reales. El empleado fue destituido de sus funciones en cuanto se descubrió la irregularidad.
El caso ha sido elevado al Ministerio Público de Paraná (MP-PR), que analizará la situación para determinar si presenta una denuncia penal contra el acusado. La defensa de Luciano Gaspar Daru ha manifestado que se pronunciará únicamente durante el juicio.
El Procurador General de Justicia Municipal de Ponta Grossa, Gustavo Schemim da Matta, explicó que la alcaldía emitió dos advertencias al funcionario antes de abrir una investigación, que finalmente derivó en su despido por justa causa. El delegado a cargo de la investigación destacó que el ayuntamiento “adoptó las medidas oportunas tendentes a la remoción del servidor y al establecimiento de un procedimiento administrativo tendente a su destitución por justa causa, así como a la indemnización por el perjuicio causado por ello a las arcas públicas”.
