La historia fue dada conocer a través de la página oficial de Facebook de la Policía de Córdoba.
El conmovedor gesto ha causado gran repercusión y se está haciendo viral en las redes sociales.
Compartimos con ustedes la gran noticia publicada en Policía de Córdoba – Argentina:
Ojos y corazón abiertos
El miércoles 30 de agosto era un día más de guardia para el Sargento 1° Franco Palomeque, quien durante el patrullaje por el paraje Los Cajones de la localidad de Tulumba, observó a dos niños que, junto a su madre, caminaban a paso rápido por la zona. Movido por el interés de saber que estuvieran bien, se acercó y cruzó unas palabras que despertaron el espíritu solidario de él y sus compañeros.
Los pequeños de siete y diez años le contaron que todos los días emprendían una travesía de seis km de ida y otros seis km de vuelta para asistir a la escuela ubicada en el paraje La Toma. Esta ardua y larga travesía, a través de caminos rurales, era la única manera de trasladarse al colegio.
El suboficial, conmovido por la voluntad y determinación de los estudiantes, no dudó en dar el paso inicial para ayudarlos. Inmediatamente, compartió la situación con su jefe y sus compañeros quienes se unieron a la causa para encontrar una solución.
Así fue que, aunando esfuerzos, lograron reunir dos bicicletas
en buen estado, lo que reduciría el agotador viaje diario de los niños.
Pero la ayuda no se detuvo ahí, los efectivos se dirigieron a la casa de los pequeños, entregaron las bicicletas y además les brindaron algunas lecciones de manejo. Allí se vivió otro momento para atesorar, cuando la mamá reveló que era la primera vez que uno de sus hijos se subía a una bici.
Esta historia nos recuerda la importancia de mantener nuestros ojos y corazón abiertos para estar atentos a las necesidades de los demás. Gestos como el del sargento 1º Palomeque y sus compañeros reavivan la solidaridad y el apoyo mutuo como valores fundamentales en nuestra sociedad.
