Al menos 15 personas murieron y decenas resultaron heridas tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set en la capital dominicana durante la madrugada de este lunes, según confirmó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
La tragedia ocurrió a las 12:44 a.m., mientras se presentaba el reconocido merenguero Rubby Pérez. La discoteca, conocida por sus tradicionales fiestas de los lunes y frecuentada por personalidades locales, estaba repleta de asistentes al momento del derrumbe.
“Desafortunadamente, hemos tenido 15 muertes hasta ahora… tenemos la esperanza de encontrar a muchas más personas con vida”, declaró Juan Manuel Méndez, director del COE. “Mientras haya esperanza de vida, vamos a estar trabajando todas las autoridades para rescatar a esas personas”, agregó.
Hasta el momento, 46 personas han sido rescatadas con vida y trasladadas para recibir atención médica. Las labores de rescate continúan con más de 370 rescatistas en la zona, apoyados por unidades del 9-1-1, Bomberos, Defensa Civil, Policía Nacional y el Ministerio de Defensa.
Una carpa de asistencia fue instalada para ofrecer apoyo psicológico a los familiares de las víctimas. La doctora Yocasta Reyes, directora de hospitales del Servicio Nacional de Salud, encabeza la comunicación sobre el estado de los heridos.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran el caos dentro y fuera del lugar, mientras los rescatistas trabajan contrarreloj. Según informes preliminares, aún se escuchan voces pidiendo ayuda entre los escombros.
El paradero de Rubby Pérez aún no ha sido confirmado oficialmente. Su hija informó que el artista habría quedado atrapado bajo los escombros y que su saxofonista falleció en el lugar.
El presidente Luis Abinader expresó su pesar por lo ocurrido: “Lamentamos profundamente la tragedia en la discoteca Jet Set. Hemos seguido el caso minuto a minuto. Todos los organismos de socorro están trabajando incansablemente en las labores de rescate. Nuestras oraciones están con las familias afectadas”.
La causa del colapso aún no ha sido determinada y las autoridades no han precisado cuántas personas había exactamente dentro del local. Se teme que el número de víctimas aumente en las próximas horas.
Afuera de uno de los hospitales donde fueron trasladados los heridos, una funcionaria leía en voz alta los nombres de los sobrevivientes, mientras familiares angustiados se agolpaban para obtener noticias de sus seres queridos.
