Trabajadores del Hotel Golf de Ascochinga llevan adelante este miércoles una masiva asamblea general en las instalaciones del complejo para repudiar la decisión del Gobierno nacional que deja sin estabilidad laboral a más de 60 familias a partir del próximo 30 de septiembre. La protesta se desarrolla de forma presencial con el acompañamiento de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), delegaciones sindicales de otros establecimientos turísticos de la provincia y vecinos de la comunidad que se sumaron a la convocatoria.
El conflicto se originó tras la resolución del Poder Ejecutivo de transferir la administración del hotel y de otros centros recreativos de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) hacia la propia estructura de esa institución, excluyendo expresamente al personal operativo en funciones. En el establecimiento de Ascochinga, el impacto recae de manera directa sobre 29 operarios bajo contrato que quedarían desvinculados sin derecho a indemnización, mientras que otros 34 agentes de planta permanente pasarán al régimen de disponibilidad con goce de haberes por seis meses a la espera de una eventual vacante estatal.
Durante el reclamo que tiene lugar en la localidad cordobesa, los representantes gremiales denunciaron que la reestructuración afecta a más de 400 empleados en todo el país y que en el complejo local golpea a trabajadores con un promedio de 25 años de antigüedad y servicio. El plan de lucha impulsado por ATE busca frenar las bajas de cara a la fecha límite fijada para fin de mes, en un escenario de crisis generalizada de la obra social castrense que ya provocó el cierre de farmacias y mantiene bajo similar incertidumbre a las dependencias hoteleras de La Falda, Cosquín, Villa General Belgrano, Santa Rosa de Calamuchita y Villa del Dique.

