Un devastador accidente de tránsito ocurrido en la isla de Fogo, en el archipiélago de Cabo Verde, dejó un saldo trágico de al menos 25 víctimas fatales, en su gran mayoría niños y adolescentes. El siniestro se produjo cuando el autobús en el que viajaban se precipitó por un barranco de aproximadamente 30 metros de profundidad, generando un intenso operativo de rescate y conmocionando a todo el país africano.
El hecho tuvo lugar durante la noche del sábado en una ruta montañosa de difícil acceso que conecta las localidades de Chã das Caldeiras y Campanas de Cima, en el norte de la isla. Por causas que aún son materia de investigación, el vehículo perdió el control, salió de la calzada y cayó por una pendiente pronunciada y rocosa. Las autoridades educativas locales aclararon que, si bien el contingente estaba compuesto por estudiantes de nivel primario y secundario, el viaje no era una actividad oficial de las escuelas, sino una excursión anual organizada de forma particular por el propio conductor del rodado, quien también falleció en el impacto.
Los equipos de emergencia debieron trabajar arduamente durante toda la madrugada para auxiliar a las víctimas en medio de la compleja geografía del terreno. Los sobrevivientes que resultaron heridos fueron trasladados de urgencia al Hospital Regional São Francisco de Assis para recibir atención médica. Ante la magnitud del suceso, el presidente del país, José María Neves, lamentó públicamente la pérdida de vidas y expresó sus condolencias a los familiares, amigos y a toda la comunidad de la isla afectada, mientras las autoridades policiales avanzan con los peritajes para determinar la mecánica exacta del trágico accidente.
