El Calamar conquistó el fútbol argentino y en medio de los festejos, surgió una predicción inesperada: nada menos que la de Carlos “La Mona” Jiménez, quien había anticipado la consagración de Platense en su último show en el mítico Sargento Cabral de Córdoba.
La emoción desbordó Vicente López y el barrio porteño de Saavedra después del triunfo ante Huracán en la final del Torneo Apertura, disputada en Santiago del Estero. En plena euforia, Sergio Gómez, uno de los entrenadores del Marrón junto a Favio Orsi, recordó una señal que, en su momento, pocos tomaron en serio.
“¿Saben quién dijo que íbamos a ser campeones? La Mona Jiménez. Tenemos un tema musical con Favio, entre el rock y La Mona, que es uno de mis ídolos. Así que gracias, Mona”, contó Gómez en la conferencia post partido en el estadio Madre de Ciudades.
La anécdota remite al baile del viernes 23 de mayo, cuando La Mona se presentaba en la tradicional esquina del Sargento Cabral, en barrio San Vicente. Allí, mientras cerraba la noche con su clásico Por Boludo, el Mandamás lanzó una picante cargada a Boca y River —que ya habían quedado fuera del torneo por penales— y saludó a unos hinchas de Platense que estaban en el público.
“¡Vamos, Platense!”, gritó entre risas, en medio del calor cuartetero. También hubo un guiño para Huracán, por su amistad con Ramón “Wanchope” Ábila, delantero del Globo.
Hoy, con la copa en manos del Calamar, aquella frase lanzada por el rey de los cuarteteros toma otra dimensión. El club y seguramente La Mona celebran al unísono una historia que parece escrita por el destino.
