Federico Arrébola Giménez, un ciudadano español de 76 años, dejó a la comunidad de Médano de Oro, en la provincia de San Juan, en estado de asombro tras su reciente fallecimiento. Este hombre, conocido por su vida en la más absoluta indigencia, se convirtió en noticia cuando su cuerpo fue descubierto en una camioneta abandonada en un baldío de la localidad.
Arrébola Giménez era una figura familiar en Médano de Oro, donde subsistía vendiendo dulces y ofreciendo servicios como tarotista y vidente. Vivía en condiciones precarias en una camioneta abandonada, un hecho que pasó desapercibido para la mayoría hasta su trágico hallazgo.
La alarmante noticia fue dada a conocer por un vecino de la zona, quien, tras 14 días sin noticias de Federico, emprendió la búsqueda que culminó con el desafortunado descubrimiento. Las autoridades informaron que el olor nauseabundo emanaba del interior del vehículo.
La autopsia reveló que la muerte de Arrébola Giménez fue de origen natural, producto de una enfermedad isquémica crónica en el corazón y una miocardiopatía dilatada.
Sorprendentemente, en su hogar se encontró una suma considerable de dinero que contrasta drásticamente con su estilo de vida. En una primera inspección se hallaron 11 mil pesos, pero en una segunda revisión, a plena luz del día, se descubrió un total de $450.000 y US$19.160, junto a otros objetos como una notebook, módems, un arma de plástico y numerosos formularios 08 utilizados en transferencias de vehículos.
A pesar de la sorpresa que este hallazgo supuso para la comunidad, aún se desconoce el parentesco exacto de los posibles herederos. Un supuesto hijo de una prima se presentó reclamando la herencia, pero el vínculo no ha sido confirmado. El destino del dinero hallado será determinado por las autoridades, ya sea entregado a herederos verificados o declarado como herencia vacante en beneficio del Estado.
