La ola de inseguridad y robos en la ciudad de Córdoba azotó también a una capilla de barrio Empalme a la que le sustrajeron una campana.
El padre Gregorio, encargado de la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en la calle Andalgalá al 4.500, hizo el descubrimiento en la tarde del jueves cuando se disponía a convocar a la misa y se encontró con la desconcertante novedad: los delincuentes habían violentado los bulones y sustrajeron la campana principal del edificio.
En declaraciones a Canal 12, el sacerdote explicó que los ladrones habían forzado los bulones, los cuales estaban soldados, para poder descolgar la campana. Según sus estimaciones, se trataba de una campana de grandes dimensiones, lo que sugiere que el acto delictivo requirió la participación de más de una persona.
El padre Gregorio también sugirió que los perpetradores posiblemente habían planificado meticulosamente el robo y llevaban consigo las herramientas necesarias para llevar a cabo la operación.
