O.J. Simpson, la estrella de la NFL cuya carrera brillante se vio ensombrecida por un juicio que conmocionó al mundo, murió a los 76 años. La familia de Simpson confirmó su fallecimiento a través de una publicación en redes sociales el pasado 10 de abril, atribuyendo su muerte a una batalla contra el cáncer.
Nacido el 9 de julio de 1947 en San Francisco, California, Simpson dejó una marca en el fútbol americano, ganándose un lugar en el Salón de la Fama en 1985. Sin embargo, su trayectoria también incluyó incursiones en el mundo del entretenimiento, desde su participación en la miniserie de televisión Roots hasta diversos papeles en películas como El puente de Casandra, Back to the Beach o La Pistola Desnuda.
A pesar de sus logros en el campo y en la pantalla, Simpson siempre estuvo envuelto en la polémica, especialmente debido al infame “juicio del siglo” en 1995. Acusado del asesinato de su exesposa Nicole Brown y Ronald Goldman, un camarero amigo de ella, Simpson fue declarado inocente por un jurado, aunque una corte civil posterior lo encontró responsable y lo condenó a pagar una suma considerable en daños, una deuda que nunca saldó.
El legado de Simpson se vio empañado aún más por su arresto en 2007 en Las Vegas por cargos de secuestro y robo a mano armada. Cumplió una sentencia de nueve años en prisión antes de recuperar la libertad en 2017.
