Este miércoles, se confirmó el fallecimiento de la periodista Mariana Moyano a los 54 años, según informaron Radio 10 y C5N, medios para los cuales trabajaba.
La emisora AM comunicó: “Lamentamos comunicar el fallecimiento de nuestra compañera y amiga Mariana Moyano. ¡Te vamos a extrañar Marian!”.
Moyano había sufrido un accidente doméstico con un brasero el 8 de octubre, día de su cumpleaños, y desde entonces estaba internada en el Instituto del Quemado, donde fue intervenida quirúrgicamente en varias oportunidades y luchó contra una infección hasta el final.
Su colega y amigo Tuny Kollman expresó: “Tuvo un insólito accidente hogareño y hace 3 semanas luchaba por su vida en el Instituto del Quemado… Con la mitad del cuerpo afectado, peleando día a día, finalmente una infección terminó con una vida y un talento extraordinario”.
El fallecimiento de Mariana Moyano ha generado una profunda tristeza en el mundo periodístico y en el ámbito político, sector que cubría con gran profesionalismo. Moyano estuvo internada en el Hospital del Quemado durante tres semanas, tras el trágico accidente con un mechero que le provocó quemaduras en una gran parte de su cuerpo.
Según el periodista Raúl Kollmann, compañero de Moyano, una infección intrahospitalaria fue el desencadenante de su fallecimiento. En un posteo en la red social X, lamentó: “Terminó con una vida y un talento extraordinario”.
En el canal C5N, donde había sido panelista, la despidieron con emotivas palabras: “Hemos perdido no solo una gran persona sino también una de las más lúcidas a la hora de leer la realidad de este momento. Es una jornada muy triste”. Luciana Rubinska, quien estaba conduciendo el programa en ese momento, añadió: “Estamos de duelo, con una tristeza total. Acá, en este panel, hay amigos”.
Moyano era una activa usuaria de la red social X y una de las figuras más queridas dentro de su comunidad. En ese espacio virtual, se multiplicaron los mensajes de colegas y seguidores lamentando su pérdida.
Además de su destacada carrera periodística, Moyano fue autora del libro “Trolls S.A.”, donde investigó el funcionamiento de los centros de llamadas y las cloacas de las redes sociales desde donde se promovía el odio y se llevaban a cabo operaciones políticas.
