El mundo del boxeo se viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de la ex campeona mundial Alejandra “Locomotora” Oliveras, a los 47 años, en el Hospital José María Cullen de Santa Fe. La reconocida deportista había ingresado al centro médico el pasado lunes 14 de julio, luego de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico (ACV), y permaneció internada en estado crítico durante dos semanas.
Oliveras fue internada de urgencia al presentar un síndrome confusional y la pérdida de movilidad en el lado izquierdo de su cuerpo. Los estudios realizados detectaron una obstrucción en una arteria cerebral, lo que le provocó la isquemia. A pesar de no contar con antecedentes de salud de consideración, salvo una reciente operación sin complicaciones, su cuadro se mantuvo delicado desde el primer momento. Al momento de su deceso, estuvo acompañada por sus hijos y el resto de su familia.
La vida de una campeona dentro y fuera del ring
Nacida el 20 de marzo de 1978 en El Carmen, Jujuy, y criada en Córdoba, Alejandra Oliveras tuvo una vida marcada por la superación. Madre a los 14 años y víctima de violencia de género, encontró en el boxeo una vía de defensa personal y, posteriormente, una carrera llena de éxitos.
Debutó profesionalmente en 2005 y rápidamente escaló en el boxeo femenino. En mayo de 2006, alcanzó la gloria internacional al consagrarse campeona mundial supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) tras vencer a Jackie Nava en México. Su legado continuó con la obtención de otros cinco títulos mundiales en distintas categorías: campeona pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en 2011, campeona pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en 2012 y campeona superligero del CMB en 2013. En total, “Locomotora” Oliveras ostentó seis cinturones mundiales en tres categorías diferentes, cerrando su carrera con un impresionante récord profesional de 33 victorias (16 por nocaut), 3 derrotas y 2 empates.
Más allá de sus logros deportivos, Oliveras fue una incansable activista por la igualdad en el boxeo femenino, denunciando públicamente las disparidades económicas y el trato hacia las boxeadoras. Su compromiso social la llevó a fundar el “Team Locomotora” en Santo Tomé, Santa Fe, donde ofrecía entrenamientos gratuitos a jóvenes de bajos recursos, y a organizar colectas de alimentos y asistencia social durante la pandemia de Covid-19.
