El músico Claudio “Pato” Strunz, figura ineludible y uno de los bateristas más influyentes en la historia del heavy metal nacional, falleció este lunes a los 59 años. Nacido como Claudio Marcelo Zurita, dejó una huella trascendental en la escena sudamericana tras incorporarse a Hermética en 1991, donde su potencia rítmica fue clave para la grabación de los emblemáticos discos “Ácido Argentino” y “Víctimas del Vaciamiento”, llevándolo a liderar la escena local y a compartir grandes festivales con bandas internacionales de la talla de Black Sabbath y Kiss.
Tras la disolución del icónico grupo, Strunz continuó su prolífica carrera como miembro fundador de Malón en 1995 y participó activamente en proyectos posteriores como Simbiosis e Íthaca. Más allá de su destreza en el escenario, su legado se extiende a la autogestión cultural mediante la creación de espacios fundamentales para el desarrollo del rock, como la mítica sala de ensayos La Cueva. Durante los últimos meses, el artista se encontraba plenamente activo y en contacto con múltiples generaciones de fanáticos a través de la gira “Hermética x Pato Strunz”, manteniendo vivo el legado del metal pesado argentino.
