Un estudio privado reveló que un total de 5,3 millones de personas se encuentran actualmente en situación de mora tardía dentro del sistema financiero argentino, lo que representa el 26,9% del total de individuos que poseen algún tipo de financiamiento en el país. El volumen total de la deuda de las familias alcanza los $74,2 billones, una cifra equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto. El fenómeno de la irregularidad en los pagos se distribuye entre 19,8 millones de personas con créditos activos en el denominado sistema financiero ampliado, un ecosistema que incluye a bancos tradicionales, empresas Fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos y fideicomisos financieros. Del total del dinero adeudado, el 82,4% se concentra en las entidades bancarias, mientras que las Fintech representan el 10,1% y el resto de los actores un 7,5%.
Los datos forman parte de un relevamiento de la consultora Analytica, elaborado sobre la base de registros del Banco Central de la República Argentina y el INDEC. El informe destaca que la distribución de la morosidad varía notablemente según el tipo de institución acreedora, ya que en el sector bancario el 19,2% de los deudores presenta irregularidades, mientras que entre quienes operan exclusivamente con Fintech el ratio de morosos asciende al 28,9%. La situación se vuelve crítica en el resto de las entidades no financieras, donde el nivel de mora alcanza al 96,4% de los usuarios, afectando de manera directa a 1,6 millones de personas.
A nivel geográfico, la zona norte del país registra los índices de incumplimiento más elevados, liderados por San Juan con un 36%, La Rioja con un 35,3% y Catamarca con un 34,8%, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta el menor nivel de irregularidad con un 16,1%. Por su parte, la provincia de Buenos Aires exhibe un promedio de morosidad del 27,7%, con brechas muy marcadas en el Gran Buenos Aires, donde el municipio de Vicente López registra apenas un 15,1% de mora frente al 38,3% detectado en Florencio Varela.
Finalmente, el documento subraya que la mora impacta con mayor fuerza en los jóvenes de entre 18 y 30 años, un sector donde la irregularidad llega a casi el 40% debido al deterioro del mercado laboral para este rango etario durante el último año. Asimismo, la capacidad de pago se vincula de forma directa con los niveles de ingresos declarados por los trabajadores independientes, evidenciando que los monotributistas de la Categoría A registran un 17,9% de personas en mora tardía, mientras que en la Categoría K la cantidad de morosos se reduce al 8,5%, lo que demuestra que quienes menos facturan en el mercado laboral actual cargan con una deuda relativamente más pesada para sus bolsillos.
