Los contribuyentes adheridos al Monotributo deberán abonar durante este mes de junio los valores vigentes del régimen simplificado, debido a que la próxima actualización de las escalas aún no ha entrado en vigencia. De este modo, las categorías continúan calculándose bajo los parámetros establecidos a comienzos de año por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El esquema actual contempla once escalas, desde la A hasta la K, manteniendo un tope máximo de facturación anual de $108.357.084,05 para permanecer dentro del sistema, límites que seguirán rigiendo durante este mes y gran parte de julio, hasta que se formalice la recategorización semestral.
Actualmente, los topes de facturación anual por categoría se ubican en $10.277.988,13 para la Categoría A; $15.058.447,71 para la Categoría B; $21.113.696,52 para la Categoría C; $26.212.853,42 para la Categoría D; $30.833.964,37 para la Categoría E; $38.642.048,36 para la Categoría F; $46.211.109,37 para la Categoría G; $70.113.407,33 para la Categoría H; $78.479.211,62 para la Categoría I; $89.872.640,30 para la Categoría J; y $108.357.084,05 para la Categoría K. El próximo ajuste del régimen se implementará en julio y tomará como referencia directa la inflación acumulada durante el primer semestre del año informada por el INDEC, estimándose de momento una suba del 17,2% sobre la base de los datos oficiales y las proyecciones privadas existentes.
El proceso de recategorización obligatoria comenzará a mediados de julio, estimándose su inicio entre los días 14 y 15 de ese mes, aunque los nuevos parámetros no impactarán de forma inmediata en las obligaciones financieras de los monotributistas. Las modificaciones en las cuotas mensuales y en los límites de facturación comenzarán a regir efectivamente a partir de agosto. El porcentaje definitivo de aumento quedará confirmado una vez que el organismo oficial de estadísticas publique el dato de inflación consolidado correspondiente al cierre de este período.
