La actriz Romina Gaetani se encuentra en el centro de la escena pública tras haber presentado una denuncia penal contra su ahora expareja, el empresario Luis Cavanagh, por un violento hecho ocurrido el pasado sábado 27 de diciembre. Según consta en el testimonio judicial y en las pericias médicas posteriores, la artista sufrió agresiones físicas en sus brazos y cadera durante un altercado ocurrido por la noche en una vivienda del Tortugas Country Club. Debido a la magnitud de las lesiones, Gaetani debió recibir asistencia médica en el hospital de Pilar, donde quedaron asentadas las heridas sufridas.
A raíz de esta grave situación, han vuelto a cobrar relevancia declaraciones públicas que la actriz realizó a fines de 2024. En aquel entonces, durante una entrevista televisiva, Gaetani describía la relación como un vínculo de mucha intensidad, llegando a definirse a sí mismos como “dinamita”. Sin embargo, en medio de las expresiones de afecto, ya asomaban indicios de conductas controladoras por parte de Cavanagh, vinculadas principalmente a los celos y al desarrollo profesional de la actriz.
En aquella oportunidad, Romina relató una anécdota que hoy se lee bajo una perspectiva diferente. Según su propio testimonio, el empresario manifestó una fuerte incomodidad al verla protagonizar una escena de beso con su compañero de elenco, Marcelo De Bellis, durante una función teatral. Gaetani recordó que incluso su madre, presente en la sala, notó la tensión de Cavanagh, quien luego la interrogó sobre la naturaleza de esos besos de ficción. A pesar de que ella intentó explicarle que se trataba estrictamente de su labor artística, el episodio dejó en evidencia las inseguridades que atravesaban la intimidad de la pareja.
La Justicia ha tomado intervención en el caso para investigar el hecho ocurrido en el barrio privado y brindar las medidas de protección correspondientes a la actriz. Este desenlace pone de manifiesto cómo aquellas señales tempranas de celos y cuestionamientos laborales terminaron escalando hacia un episodio de violencia física que hoy mantiene a Gaetani bajo cuidados médicos y con el acompañamiento de su entorno cercano.
