La Justicia y la Policía de la provincia de Córdoba intensificaron el operativo de búsqueda para dar con el paradero de Pablo Ezequiel Gómez, de 37 años, principal sospechoso del presunto femicidio de Camila Iglesias, la joven de 24 años que fue encontrada sin vida este viernes en el interior de un freezer en una vivienda del barrio Los Altos, en Cruz del Eje. Gómez, quien convivía con la víctima en el inmueble donde se produjo el hallazgo, permanece con paradero desconocido y cuenta con un pedido de captura en curso tras la formalización de la denuncia penal correspondiente.
En el marco de la investigación, testimonios aportados por vecinos de la zona señalaron episodios previos de conflictividad y violencia en la convivencia cotidiana de la pareja. Asimismo, trascendió que el sospechoso habría dejado un manuscrito en el lugar del hecho en el que presuntamente admitía la autoría del crimen, elemento que se encuentra bajo rigurosa pericia caligráfica y judicial para confirmar su validez formal. A estas líneas investigativas se sumó la declaración de un comerciante de la localidad, quien refirió que el pasado 6 de octubre el hombre intentó adquirir una amoladora en su local.
La causa también contextualiza la compleja trayectoria de vida de la víctima, quien junto a sus hermanos transitó parte de su niñez y adolescencia en un dispositivo de acogimiento para menores en la localidad de Caminiaga debido a una severa vulnerabilidad sociofamiliar, marco en el cual uno de sus parientes directos se encuentra privado de la libertad por delitos contra la integridad sexual en su perjuicio. Tras el hallazgo del cuerpo, el padre de la joven utilizó las redes sociales para visibilizar la imagen de Gómez y exigir su inmediata detención, mientras la fiscalía aguarda las conclusiones forenses del Instituto de Medicina Forense y continúa coordinando los allanamientos para dar con el prófugo.
