La Fórmula 1 selló un acuerdo por diez temporadas para incorporar a Ruanda al calendario oficial a partir de 2030, marcando el retorno de la máxima categoría al continente africano tras más de tres décadas de ausencia. La última competencia disputada en suelo africano se remonta a 1993, cuando Alain Prost se impuso en el circuito sudafricano de Kyalami, saldando así una postergación histórica en la expansión global de la competencia.
El Gran Premio de África se desarrollará en un flamante trazado que será construido en la ciudad de Bugesera, a 40 kilómetros al sur de la capital Kigali. Según detallaron desde la organización, el diseño del autódromo se integrará con el entorno natural y aprovechará las ondulaciones del terreno para ofrecer un recorrido de alta exigencia técnica para los pilotos, sumando una plaza clave al cronograma mundialista que hoy reparte sus 24 fechas entre Europa, Asia, América y Oceanía.
El anuncio se produce en un contexto de expectativa regional, mientras la Argentina sostiene tratativas con la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para reincorporar al país a la élite del automovilismo. Las gestiones nacionales apuntan al Autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires, actualmente abocado a un plan de obras y remodelaciones con vistas a recibir inicialmente al MotoGP a partir de 2027.
