Un estremecedor caso de maltrato conmocionó a la comunidad de Bella Vista, Corrientes. Un joven de quince años, quien sufre de retraso madurativo, fue hallado encadenado en una residencia del barrio Costa Esperanza.
El adolescente logró escapar de su cautiverio y buscar auxilio en la casa de una vecina, donde solicitó alimento y la liberación de la cadena que aprisionaba su tobillo derecho.
Según reveló la mujer que acudió en ayuda del joven, la situación de extrema vulnerabilidad no era desconocida por las autoridades locales, incluyendo la Policía, la Municipalidad y la propia Justicia. Expresó su profundo dolor y cuestionó la prolongada inacción en este caso de urgencia.
“Hoy nos llega esta criatura a pedir ayuda, que le abran el candado de su piecito. Dios mío, lo tenían encadenado. Ni hablar del estado en que estaba y el hambre que tenía, pobre”, expresó la vecina en redes sociales, evidenciando su consternación.
Vecinos indicaron que el menor se encontraba bajo el cuidado de su padre y hermanos. Desde la Justicia, se anunció la apertura de una investigación con la participación de la Comisaría de la Mujer para determinar responsabilidades.
Ana María Achitte, asesora de Menores e Incapaces de Bella Vista, destacó que fue la vecina quien alertó a la Comisaría de la Mujer y del Menor, lo que desencadenó una serie de medidas destinadas a proteger al joven afectado.
La funcionaria aseguró que existe preocupación por el estado del chico, que fue llevado al hospital de la ciudad para una serie de estudios médicos. Además, se solicitó a la Dirección Provincial de Niñez que intervenga y busque un lugar adecuado para alojar a Matías mientras se determina si algún familiar se puede hacer cargo en un futuro.
Achitte reconoció que el menor ya estuvo judicializado y que ahora será la Justicia la que determine las responsabilidades penales de los familiares que debían cuidarlo. “Estaba en una situación de abandono físico y psicológico”, detallo.
Achitte explicó que la familia reside en un asentamiento de Bella Vista y que en la tarde del viernes nadie se acercó al hospital para interesarse por el estado del adolescente. “La familia estaba al tanto de lo que sucedía con este chico y no hizo nada”, sostuvo.
