En la madrugada de este martes, el Museo Renoir, ubicado en la localidad francesa de Cagnes-sur-Mer, fue escenario de un robo millonario en el que delincuentes sustrajeron tres obras de arte. La Policía judicial francesa ya ha tomado el control de la investigación y se encuentra en un operativo de búsqueda activa para dar con el paradero de los responsables, quienes fueron captados por las cámaras de videovigilancia de la ciudad mientras escapaban del lugar.
El alcalde de Cagnes-sur-Mer, Bryan Masson, confirmó que dos sospechosos ingresaron al recinto y tomaron originalmente cuatro piezas de la colección. Sin embargo, en medio de una huida desesperada, los ladrones dejaron caer una de las obras, logrando escapar finalmente con tres de ellas. Según las estimaciones iniciales de la oficina de la alcaldía, el valor del botín sustraído asciende a unos nueve millones de euros, una cifra equivalente a aproximadamente 10,45 millones de dólares.
El recinto vulnerado, fundado en 1960 en el departamento de Alpes Marítimos, reviste un gran valor histórico y cultural a nivel internacional, ya que funcionó como la última residencia y propiedad del célebre pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir. En sus instalaciones se resguarda un acervo invaluable que incluye más de una decena de pinturas originales del artista, además de una rica colección de sus muebles, objetos personales, fotografías y archivos documentales.
