La mañana de este domingo estuvo marcada por una serie de hechos que generaron gran conmoción e indignación en Jesús María, cuando una conductora, de 38 años, protagonizó un doble atropello en el marco de lo que fue diagnosticado posteriormente como un brote psicótico.
Los incidentes se produjeron alrededor de las 11:30 horas en la zona cercana al Cementerio Parque, justo mientras se realizaba el sepelio de la joven Milagros Utrera, quien había fallecido el sábado en un trágico accidente en Colonia Caroya. La conductora, que circulaba a alta velocidad a bordo de un automóvil Ford Ka, colisionó primero a una mujer de 52 años que iba a pie en la intersección de Calle Paso de los Andes y Río Gallegos. Lejos de detenerse, el vehículo emprendió la fuga y, a tan solo 150 metros del lugar, atropelló a una segunda víctima, un joven de 22 años, para luego retirarse de forma rauda. Fuentes cercanas indicaron que ambas víctimas son familiares o del círculo cercano de la joven Milagros Utrera y habrían sido embestidas mientras se dirigían al cementerio.
El increíble suceso finalizó poco después, cuando el Ford Ka fue reportado colisionado contra un acoplado estacionado en la calle 42, a la altura del 3043. Al llegar al lugar, el personal policial logró establecer la identidad de la conductora, quien fue hallada con un traumatismo leve de cráneo. Las tres personas involucradas —la conductora y las dos víctimas del atropello— fueron trasladadas al Hospital Vicente Agüero para una valoración médica completa. Sin embargo, al llegar la ambulancia con la mujer de 38 años al hospital, se encontraron con los familiares de las personas atropelladas, generándose un momento de tensión en el que se dirigieron insultos a la conductora.
El caso tomó un giro sorpresivo cuando las autoridades médicas informaron que la mujer de 38 años estaba sufriendo un brote psicótico al momento de los incidentes, manifestando que “pensaba que estaba corriendo un rally”. Se reveló que la mujer había sido tratada hace diez años por episodios psicóticos, que se habrían dado en el marco de un pico de estrés, y el personal de salud señaló que costó contenerla y sacarla del brote. Las autoridades descartaron cualquier tipo de vínculo entre la conductora y Milagros Utrera o su familia, confirmando que se trató de un hecho completamente fortuito. Los hechos se encuentran bajo investigación judicial para determinar las responsabilidades.
