El 5 de septiembre es una fecha especial para el movimiento Scout en Argentina, que celebra su día en todo el país. Conocidos por su espíritu de servicio y su disposición a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio, los Scouts son valorados por la sociedad por los principios y enseñanzas que transmiten a los niños y jóvenes.
Este reconocimiento tiene sus raíces en el histórico mensaje que el General Severo Toranzo, presidente del movimiento Scout en Argentina, transmitió el 1° de septiembre de 1928 a través de todas las radios del país. En su discurso, Toranzo subrayó los objetivos y principios fundamentales del movimiento, defendiendo su naturaleza educativa y desmintiendo cualquier asociación con el militarismo, una crítica que algunos le dirigían sin conocer en profundidad su filosofía.
Originalmente, el Día del Scout se celebraba el 1° de septiembre, pero fue trasladado al 5 por decisión del Ministerio de Educación en la década de 1940. Esta fecha se incluyó en el calendario escolar junto con el Día del Policía y el Día del Bombero, destacando su importancia en la formación cívica de los estudiantes.
Cada 5 de septiembre, los Scouts de Argentina invitan a la sociedad a unirse a la celebración a través de una simple pero significativa acción: realizar una buena obra, independientemente de su magnitud, con el único objetivo de fomentar el espíritu de solidaridad y cortesía que define al movimiento.
El movimiento Scout fue fundado en 1907 en Inglaterra por Robert Baden-Powell, quien lo describió como “un gran juego alegre al aire libre que crea buenos ciudadanos para la sociedad”. Su esencia se refleja en una de sus frases más célebres: “Un Scout debe hacer una buena acción a los demás por cortesía y buena voluntad sin aceptar recompensa”.
Hoy en día, los Scouts constituyen un movimiento educativo voluntario, apolítico y abierto a personas de todas las razas y religiones. Con presencia en 155 países y alrededor de 28 millones de miembros en todo el mundo, el movimiento continúa creciendo. En Argentina, Scouts Argentina es una asociación civil sin fines de lucro con más de 75.000 miembros entre niños, jóvenes y adultos, abarcando un rango de edad de 5 a 21 años.
En Argentina, los Scouts se reúnen semanalmente para realizar actividades al aire libre con fines educativos, promoviendo el desarrollo personal y la diversión. Estos encuentros buscan potenciar las capacidades de los participantes, brindándoles un espacio para el crecimiento y la formación integral.
El movimiento Scout se rige por 10 principios fundamentales que guían la vida de sus miembros:
- El/La Scout ama a Dios y vive plenamente su Fe.
- El/La Scout es leal y digno/a de toda confianza.
- El/La Scout es generoso/a, cortés y solidario/a.
- El/La Scout es respetuoso/a y hermano/a de todos.
- El/La Scout defiende y valora la familia.
- El/La Scout ama y defiende la vida y la naturaleza.
- El/La Scout sabe obedecer, elige y actúa con responsabilidad.
- El/La Scout es optimista aún en las dificultades.
- El/La Scout es económico/a, trabajador/a y respetuoso/a del bien ajeno.
- El/La Scout es puro/a y lleva una vida sana.
