La desaparición de Liam Gael Flores Soraire, un niño de 3 años oriundo de Ballesteros Sud, en el interior de Córdoba, ha generado una intensa búsqueda y alarma a nivel nacional. El pequeño fue visto por última vez el sábado por la tarde, y desde entonces, las autoridades han desplegado un operativo masivo para dar con su paradero.
El Ministerio de Seguridad de la provincia activó el Alerta Sofía, un mecanismo destinado a la difusión inmediata de casos de menores desaparecidos. “La familia entera se acostó a dormir la siesta y cuando se levantaron, él ya no estaba”, informó el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. Asimismo, aseguró que no se descarta ninguna hipótesis sobre lo sucedido.
Un operativo de búsqueda a contrarreloj
Según las primeras informaciones, Liam desapareció alrededor de las 15 del sábado. Sus padres, de nacionalidad boliviana, notaron su ausencia un par de horas después, cuando despertaron de la siesta y comenzaron a buscarlo desesperadamente por su hogar y zonas aledañas. La denuncia fue realizada al 911 a las 19, lo que dio inicio a un extenso operativo de búsqueda.
Desde la madrugada del domingo, efectivos de la Departamental Unión, Patrulla Aérea, DUAR, Patrulla Rural y Bomberos Voluntarios trabajan intensamente en la región. Posteriormente, se sumaron al operativo 30 móviles, perros de búsqueda, baqueanos a caballo, tres drones y un helicóptero para sobrevolar la zona.
El área de rastrillaje presenta dificultades para la búsqueda, ya que se trata de un cortadero de ladrillos con numerosos hornos y pozos. Alrededor, hay campos de maíz que, según los baqueanos, serían difíciles de atravesar para un niño tan pequeño.
Investigación en curso y compromiso de las autoridades
La fiscal de Bell Ville, Isabel María Reyna, está a cargo de la investigación y continúa tomando declaraciones a los familiares y vecinos de la localidad.
El ministro Quinteros supervisa el operativo y destacó que se han comunicado con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, para coordinar esfuerzos con fuerzas federales. “No vamos a descansar hasta encontrarlo”, aseguró.
Liam pertenece a una comunidad de familias bolivianas que trabajan en el cortadero de ladrillos. Tiene tez trigueña, cabello corto negro y mide aproximadamente 90 centímetros. Al momento de su desaparición, vestía un pantalón corto azul, sin remera ni calzado.
