En un contundente golpe al narcotráfico local, efectivos de la Gendarmería Nacional lograron desarticular una organización criminal dedicada a la distribución de estupefacientes en diversos puntos de la provincia. Tras un año de minuciosas tareas de inteligencia lideradas por la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Santiago del Estero”, se detuvo a cinco integrantes de la banda, incluido su principal eslabón operativo.
La investigación se extendió por 12 meses, periodo en el que los uniformados emplearon técnicas de vigilancia, análisis de información y escuchas telefónicas para reconstruir el funcionamiento de la banda. La organización se especializaba en la provisión de marihuana tipo “creepy” —una variedad manipulada genéticamente con altos niveles de THC y mayor potencia— en la ciudad capital y en la localidad de Monte Quemado.
Bajo las órdenes del Juzgado Federal N° 2 y la Fiscalía Federal N° 1, los gendarmes procedieron al registro simultáneo de ocho inmuebles. En uno de los domicilios allanados, la pericia de los efectivos permitió descubrir el sistema de ocultamiento: dos tachos de pintura enterrados bajo tierra que contenían paquetes amorfos con un total de 6 kilos 130 gramos de cannabis sativa. Durante los procedimientos, los sospechosos intentaron huir hacia una zona montuosa para evadir a la justicia, pero fueron rápidamente interceptados y reducidos por el personal de la Fuerza.
El operativo finalizó con el decomiso de 3.279.000 pesos argentinos, siete teléfonos celulares, una motocicleta y otros elementos de interés para la causa. Los cinco involucrados quedaron a disposición de la justicia, enfrentando cargos por infracción a la Ley 23.737, logrando así neutralizar una de las principales vías de suministro de estupefacientes en la región.
