El miércoles por la tarde, alrededor de las 13:30 horas, una mujer fue atacada por un enjambre de abejas mientras intentaba ingresar a su casa en Colonia Caroya. La víctima, que es alérgica y diabética, fue auxiliada por una vecina y trasladada de inmediato al hospital para recibir atención médica.
Según relató su esposo, la mujer estaba regresando de hacer las compras cuando las abejas la atacaron al intentar ingresar a su vivienda. “Tuvo que salir corriendo, y una vecina la socorrió. Luego me llamó y la llevé al hospital porque, además de ser alérgica, es diabética, y las picaduras podrían haber puesto su vida en riesgo”, explicó.
Mientras tanto, al regresar a su casa, el hombre se encontró con una escena devastadora: una gran cantidad de abejas había invadido la vivienda, y dos de sus perros habían muerto debido a las múltiples picaduras. “Cuando llegué, uno de mis perros ya estaba muerto, y el otro, aunque lo intenté salvar, falleció poco después. Fue una situación desesperante”, señaló.
El hombre intentó contactar a distintas autoridades para buscar ayuda, pero no obtuvo respuestas satisfactorias. “Llamé a la policía, a los bomberos y a Defensa Civil. Ninguno me dio una solución concreta. Me dijeron que como el panal estaba en mi propiedad, debía contratar un servicio privado”, comentó.
Las autoridades locales indicaron que, al tratarse de una vivienda particular, los bomberos no suelen intervenir, aunque están buscando alternativas para asistir a la familia. Especialistas señalaron que este tipo de incidentes puede deberse a un fenómeno llamado enjambrazón, un proceso natural en el que parte de una colonia de abejas se traslada a un nuevo lugar, como árboles o viviendas.
Karina, quien es apicultora y especialista en el tema de remoción de abejas, explicó la importancia de manejar estas situaciones con profesionales capacitados: “Es fundamental no dañar a las abejas, ya que son una especie en peligro, pero también por la seguridad de las personas que intervienen”. Ella estuvo trabajando en el lugar e indicó que las abejas estaban muy agresivas.
Por el momento, la familia continúa enfrentando las consecuencias del ataque y lamenta la falta de apoyo recibido: “Nos sentimos abandonados. Perdimos a nuestros animales, y mi esposa pasó un momento terrible. La única ayuda que recibimos fue la de nuestra vecina, a quien le estamos profundamente agradecidos”, concluyó el esposo.

