Un masivo operativo de control y fiscalización sanitaria desplegado en el noroeste cordobés culminó con el secuestro de casi dos toneladas de productos cárnicos no aptos para el consumo y la clausura de un local comercial. El dispositivo, coordinado por el Ministerio de Bioagroindustria con la colaboración estratégica de la Dirección Patrulla Rural Noroeste, se inició en las primeras horas del viernes 20 de marzo con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y verificar la procedencia legal de la mercadería distribuida en la región.
Las inspecciones comenzaron en la ciudad de Cruz del Eje, donde los agentes técnicos y policiales auditaron tres locales de venta al público. En uno de estos establecimientos, las autoridades detectaron irregularidades higiénicas de tal magnitud que se dispuso la clausura inmediata del comercio, además del decomiso de varios cortes de carne bovina que presentaban graves faltas en sus condiciones de conservación. Posteriormente, el despliegue se trasladó a la localidad de El Brete, donde se fiscalizaron otros tres puntos de venta y se incautaron kilogramos adicionales de mercadería debido a que los propietarios no pudieron presentar la documentación que acreditara su origen legal.
En total, la cifra de carne bovina secuestrada ascendió a los 1.800 kilogramos. Desde el Ministerio se informó que toda la mercadería fue desnaturalizada de forma inmediata, ya que el incumplimiento de las normativas sanitarias vigentes representaba un riesgo directo para la salud de la población. Este procedimiento se enmarca en una serie de políticas de control preventivo destinadas a combatir el faenamiento clandestino y asegurar que los alimentos que llegan a la mesa de los ciudadanos cumplan con todos los estándares de salubridad e inocuidad exigidos por la ley.

