La provincia de Tucumán se encuentra bajo una profunda conmoción tras el brutal crimen de Alexis Oscar Rogers, un técnico escénico de 50 años que perdió la vida tras ser agredido por personal de seguridad privada en la puerta del bar Sutton. La tragedia ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando la víctima se dirigió al local bailable junto a su hijo para celebrar una noticia familiar trascendental: el reciente nacimiento de su nieto. Según la investigación preliminar, el conflicto se originó en el ingreso al establecimiento, ubicado en la intersección de las calles Las Heras y Paunero, donde se les denegó el acceso debido al horario de cierre, lo que derivó en una discusión que terminó de forma violenta en la vereda.
Las cámaras de seguridad del lugar captaron el momento de la agresión, en el cual Rogers recibió múltiples golpes por parte de los custodios. Las imágenes resultaron determinantes para la causa, ya que muestran cómo uno de los trabajadores de seguridad asfixia a la víctima durante el enfrentamiento. El informe forense inicial confirmó que el deceso se produjo por asfixia mecánica, lo que llevó a la justicia a ordenar la detención inmediata de cuatro patovicas de 22, 36, 49 y 50 años, además de disponer la clausura preventiva del local nocturno para realizar los peritajes correspondientes.
Rogers era una figura muy querida en su ámbito laboral y recientemente había celebrado un logro personal al finalizar sus estudios secundarios. El Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos emitió un sentido comunicado en sus redes sociales destacando su compromiso con los sueños colectivos y lamentando la pérdida de un compañero al que describieron como un luchador incansable. El caso, que ya se encuentra en manos de la justicia tucumana, ha reavivado el debate sobre la formación y el control del personal de seguridad en la noche, mientras la familia de la víctima exige la máxima pena para los responsables de convertir un festejo familiar en una tragedia irreparable.
