En las últimas horas, una pareja de Villa del Totoral sufrió un robo en una obra en construcción ubicada en la calle Almirante Brown, en el barrio La Loma. A pesar del incidente, y gracias a la rápida intervención de los vecinos y el trabajo de la policía, las pertenencias robadas pudieron ser recuperadas. Pero además, estos vecinos debieron enfrentar una situación inusual de intento de estafa por parte de quienes intentaron aprovecharse de lo sucedido, pidiendo dinero para “recuperar” lo robado.
Emilia Chol, Directora de Desarrollo Social de la Municipalidad y una de las damnificadas en este hecho, compartió detalles sobre el accionar de los estafadores: “Nosotros estamos construyendo nuestra casa desde hace un tiempo en la calle Almirante Brown, en la zona este del Barrio La Loma. Tenemos una casilla allí que mantenemos cerrada con candados. Nunca nos había faltado nada, ya que periódicamente vamos para revisar, controlar, y a veces ir a tomar unos mates mientras seguimos con el proceso de construcción. Durante el fin de semana no ocurrió nada inusual. Sin embargo, esta mañana, la cuadrilla de albañiles que sigue la obra encontró el vidrio de la casilla roto y se dieron cuenta de que habían robado un termofusor y una soldadora. Por el tamaño de la apertura, deduzco que quien entró era una persona muy delgada. Hoy mismo, junto con el jefe de obra, fuimos a la policía a hacer la denuncia. Indicamos qué cosas faltaban y sus marcas. También publiqué lo sucedido en redes sociales. La verdad es que lo que realmente ayudó fue el boca a boca y el compartir la publicación, ya que la comunidad se solidarizó y se creó una especie de ola comunitaria. Entre todas las llamadas que recibí, hubo una en particular desde un número privado. La persona tenía un tono de voz como colombiano, o venezolano, y decía que había comprado las cosas robadas y que no quería tener problemas con la policía, así que pedía dinero para “arreglar la situación”. Me parecía sospechoso, como si fuera el mismo ladrón tratando de venderme mis cosas de vuelta. Le pregunté si realmente tenía mis cosas y él insistía en que le devolviera el dinero, insistía en ir a mi casa o mi lugar de trabajo para entregarme lo que supuestamente habían comprado a cambio de 150 mil pesos. Al final, tras varias llamadas, me di cuenta de que era un intento de estafa. Mi marido también recibió llamadas similares de alguien con acento colombiano o venezolano, pidiéndole dinero a cambio de las cosas robadas. Claramente, era una situación de estafa aprovechando el robo.” Emilia indicó que de pedirle $150 mil, y tras la rotunda negativa de entregar ese dinero, bajaron la “oferta” a 10 mil pesos. “Gracias a la colaboración de los vecinos y el trabajo de la policía, logramos recuperar nuestras cosas, aunque hasta donde sé, no hay ningún detenido”, contó Emi.
Con este testimonio, podemos alertar a la población de cómo trabajan los malvivientes en este tipo de situaciones, aprovechando la vulnerabilidad en la que se encuentran los damnificados, intentando sacar provecho de una circunstancia ya de por si amarga, como lo es atravesar un robo.

