De impacto fue la escena que se encontraron efectivos de la policía de Córdoba cuando llegaron a un geriátrico de barrio San Vicente en la capital. Es que a raíz del llamado de un joven que dijo que escuchaba gritos, llamó al 911 y dio aviso a las autoridades. Entraron los efectivos y había varios abuelos que estaban atados de pies y manos.
Rápidamente se montó un operativo en lugar y se dio aviso a la fiscalía de turno ya que se trata de un delito que se encuadraría en privación ilegítima de la libertad.
El responsable del lugar dijo en declaraciones a los medios que esta es una práctica, no habitual, pero necesaria ya que hay personas que se escapan. “Son como niños”, dijo el hombre.
