En Gualeguay, Entre Ríos, un carnicero tomó medidas drásticas para hacer frente al impacto de las altas facturas de luz. Walter, quien dedicó su vida al negocio desde los 16 años, se encuentra ahora atendiendo a sus clientes en penumbras luego de recibir una factura de 980 mil pesos, un aumento del 120% en comparación con periodos anteriores.
La situación, que se volvió viral en las redes sociales, muestra cómo los vecinos del barrio acuden al local con linternas en mano para colaborar con el comerciante. En un video compartido en línea, una vecina entra al local y se encuentra con un cartel que reza: “Bienvenidos, encienda su linterna para ser atendido. Gracias”.
La decisión de Walter de implementar este método de atención generó diversas reacciones en la comunidad. Mientras algunos lo comprenden y lo apoyan, otros lo ven como una medida extrema. En palabras del propio comerciante, “algunos se enojan, pero otros se lo toman con humor. Están los que lo entienden y los que no”.
La suba alarmante en los servicios se suma a la disminución en las ventas, lo que creó una situación difícil para Walter y otros comerciantes. Según él mismo relata, “la venta de carne bajó un 50%, igual que en todos los rubros”. Ante esta situación, Walter busca aprovechar la luz solar y planea implementar un horario corrido para atender durante el día.
Sin embargo, aún no está seguro de si estas medidas tendrán un impacto significativo en la próxima factura. “La idea es hacer horario corrido y atender durante la luz del día”, afirma. A pesar de las críticas y los desafíos, Walter sigue adelante con su determinación de encontrar soluciones creativas para mantener su negocio a flote en medio de las dificultades económicas.
