Un impactante femicidio seguido de suicidio conmocionó a la comunidad de Morteros tras el hallazgo de una pareja sin vida en el interior de una vivienda ubicada en la calle Beiro de barrio Urquiza. El macabro escenario fue descubierto por el personal policial luego de recibir un llamado de alerta en la línea de emergencias, el cual advertía sobre la posible comisión de un delito en dicho inmueble. Al ingresar al domicilio, los uniformados encontraron tirados en el suelo de la cocina los cuerpos de una mujer de 38 años y de un hombre de 46 años, este último con un cable envuelto alrededor de su cuello.
Minutos más tarde, médicos del Servicio de Emergencias Médicas constataron el deceso de ambas personas en el lugar del hecho. De acuerdo con las primeras investigaciones, las víctimas mantenían una relación afectiva desde hacía aproximadamente un año, aunque no convivían ni tenían hijos en común. Fuentes judiciales confirmaron que el presunto femicida no registraba denuncias previas por violencia familiar ni antecedentes de conflicto con la víctima actual, pero sí poseía una condena penal dictada en el año 2022 por un hecho de violencia ejercido contra otra expareja. Los efectivos de la comisaría local y del Servicio Especial de Operaciones Motorizadas procedieron a resguardar la escena con un estricto cordón perimetral hasta el arribo de la Policía Judicial de San Francisco, organismo que realizó los peritajes científicos de rigor y trasladó los restos a la morgue regional para la correspondiente autopsia.
El exhaustivo operativo en el lugar del crimen estuvo coordinado por los jefes de la comisaría local, el director de la Unidad Regional Departamental Ansenuza, comisario inspector Facundo Bosco, y los funcionarios de la Fiscalía de Instrucción de Morteros, encabezada por el fiscal Francisco Paygés, quienes aguardan los resultados de las pericias forenses para determinar la mecánica precisa del trágico suceso.
